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ombligos

Bueno, luego de un largo viaje y distanciamiento de cualquier cibercafé y computadoras de amigos, vuelvo, sólo con unas líneas, a este blog. Y vuelvo con noticias pasadas, con periódico viejo, con almanaques que sólo sirven para decorar los refrigeradores y la parte trasera de algunas puertas. Me refiero al premio Nobel de literatura otorgado este año a Jean-Marie Gustave Le Clézio. Casi todos los comentarios han ido en contra de la calidad del premiado y, a lo sumo, hay uno que otro con tono perdonavidas. Yo no entiendo de dónde viene la decepción. ¿Son ingenuos o qué? Por un lado están los que siempre reniegan de este premio y lo desacreditan. Y sí, más suman los errores que los aciertos entre los premiados. Y si es así, para qué seguir prestándole atención. Ni el propio Le Clézio se lo toma en serio.
También están los otros, los que dicen que nadie conoce a Le Clézio porque “ellos” no conocen a Le Clézio. El ombligo de estos hombres debe estar amarillo del uso. ¿Conocían éstos a Imre Kertez antes de su premio? Lo dudo.
¿No hay otro escritor japonés aparte de Murakami que merezca este premio? ¿O el candidato coreano Ko Un (que no me gusta nada)? Seguro que sí!

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