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El futuro no es nuestro… y el presente? (I)

Lo mejor que me puede brindar una antología es permitirme descubrir autores. Si realmente me interesa un nuevo escritor, pues trato de estar atento a lo que vaya a publicar. Y es lo que me está sucediendo ahora mismo con la antología El futuro no es nuestro, preparada por el también escritor Diego Trelles Paz. Esta en particular tiene una una versión electrónica, muy amplia, y tendrá otra muy pronto en una edición impresa. En su momento hablaré de estos hallazgos, y también de las decepciones, por qué no decirlo. Primero quiero detenerme en el hecho mismo de hacer una antología con estas características. Los incluidos tienen en común el haber nacido en América Latina entre 1970 y 1980. Así lo anuncia el subtítulo de la antología y luego lo explica Trelles en el prólogo. El establece estas fechas tan redondas admitiendo las limitaciones que esto acarrea y asume el riesgo con el argumento de establecer un deslinde con lo que se podría entender como una generación precedente, que tuvo su respectiva legitimación en antologías como, Mc Ondo, Líneas aéreas y se Habla español. Yo me pregunto si los cuentos que integran este volumen nos revelan (o están obligados a revelarnos) una estética distinta, una propuesta en común. Yo creo que no. Es cierto que muchos de los escritores de las antologías aparecidas en los noventa tuvieron que, además de publicar, dejar en claro que no eran ni pretendían escribir como Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar, etc. Y también es cierto que los más jóvenes ya no necesitan de esas precisiones. Es algo que se ha ganado, sin duda.
Otro argumento que esgrime Trelles es la mirada hacia el futuro. Si no me equivoco, ese espíritu, digamos pesimista o poco comprometido con el mañana, ya se avizoraba desde fines de los ochenta en las distintas narrativas latinoamericanas.
Ya que ando en preguntas, si efectivamente los escritores que esta antología muestra marcan nuevas rutas, sin importar hacia dónde vayan o si realmente pretenden ir a algún lado; y si hacemos caso a sus fechas de nacimiento (con sus privilegios y sus frustraciones), ¿que aparezca el 2008 la convierte en un balance de esta década? Lo pregunto porque, si lo que busca es lo contrario, fijar punto de partida, sólo le resta 16 meses. Puesto que el 2010 puede aparecer otro escritor proponiendo una antología que sólo incluya escritores nacidos entre 1980 y 1990. Si funciona con esta antología, debería funcionar con la venidera. Ello significaría que más de 60 escritores dejarían, incluso, de representar un presente. Si estiro la ironía, me parece que hasta sería más coherente: no representar ningún tiempo, ningún espacio, no esperar nada de nadie. Que todo se sostenga en la palabra, que no es poca cosa.

Comentarios

Anónimo dijo…
Muy interesante el post, querido Sumalavia.
No puedo dar una opinión sobre la objetividad de los cuentos seleccionados én cuanto a los autores de los otros países, pero sí sobre los autores peruanos convocados. Es sabido que que siempre habrá disconformidad en las antologías, uno prefieren a X, otros a Y, pero extraña en demasía, más allá del detalle que Trelles se autoantologue, que se haya convocado a Salvador Luis, autor de un mediocre libro que no ha gozado ni siquiera de una reseña, cuando bien pudo llamarse a autores interesantes y de reconocimiento relativo como Pedro Llosa, Leonardo Aguirre, Susanne Noltenius, Claudia Ulloa, Rossana Díaz.
Esta inclusión me hace pensar en un criterio emotivo a la hora de hacer la convocatoria a los autores de otros países.
Lo bueno es que se trata de una antología que acorta distancias. Si hay una réplica a mi comentario, estoy abierto a argumentar.
Sé que hay toda una defensa del anonimato, pero, a decir verdad, me cuesta dialogar con alguien sin nombre. En fin, lo que sí haré es tomar tus puntos a discutir, pues me parecen válidos, en el post siguiente.

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