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El cuento políticamente (in)correcto

Efectivamente, el cuento a veces se enfrenta a esa doble moral. Unas vez dadas las reglas, interiorizadas por el escritor, pues se escribe y se cumple con ellas. Los resultados pueden ser estupendos. Los cuentos, dentro de unos cánones correspondientes a su época, afectan por igual a los lectores, frente a otros cuentos que pretenden ser, digamos, "revolucionarios" o "modernizadores". Los grandes cambios de los géneros literarios no se tienen que dar todos los días ni todos los escritores ser sus predestinados. Ya quisiéramos, pero no. No es así. Pasa de cuando en vez. No hay que sentirse mal por ello. No todos los sábados hay fiesta.
Ahora bien, y si llega ese día luminoso y nos topamos con un cuento fuera de los cánones? y si nos gusta por ello? Perfecto, algunos dirán que está bien que rompa las reglas, que explore otras vías en su estructura, lenguaje, etc. Yo lo diré también.
Me parece que planteado así, no habría que tener problemas al respecto. Leemos cuentos (vale para todo escrito: poema, novela o lo que se acerque a estos escritos) y nos complacen o no. Sin embargo, en los tiempos que corren (porque ahora sí que corren), hay escritores jóvenes dispuestos a ser fundacionales, los incorrectos, y llevar a la hoguera a todo escritor con tufillo de cuarentón. A ese ritmo, ya no se trata sólo de parricidios, sino de fratricidios.
A todo esto resta sobrellevar ser políticamente correcto, como también no serlo. Habrá menos sacrificados, pero sí mejores libros.

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