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Policiales y Francia

En el último número de la revista Quinzaine Littéraire encuentro una entrevista al director de Bilipo, Bibliothèque des littératures policières. En ésta le preguntan qué distinciones halla en las novelas policiales que se vienen escribiendo en Francia. El director responde y cree vislumbrar tres vías preponderantes. En la primera ubica la que se como le polar o neopolicial. Novelas que presentan una fuerte carga de denuncia social del medio francés. Según este director, este rasgo hace que estas novelas se circunscriban sólo al medio francés y que se agoten en este espacio. Es muy curioso lo que dice, pues en el caso latinoamericano, el neopolicial, que habla de problemas sociales muy concretos, en especial de periodos de dictadura, tiene una gran aceptación en distintos países de Europa. Aquí pueden pasar dos cosas: Primero, Europa tiene un interés por lo que se escribe al respecto en otros países, como los latinoamericanos. Sólo en Francia la mitad de libros policiales por año corresponde a traducciones. Pero al parecer no se da el caso inverso. Si hablo de los lectores de países de lengua española, da la impresión que no quisieran saber qué pasa en las calles francesas. Esta es una primera impresión, claro, y amerita mayor discusión.
Otra de las vías que detecta el director de esta biblioteca es la que sigue el modelo anglófono. En esta línea, El Código da Vinci es el libro paradigma. Se ven templarios por todas partes. Afirma, incluso, que muchos escritores franceses prefieren ambientar sus novelas en Estados Unidos, o en cualquier otra parte del mundo. Me imagino que estos templarios no se andan con escrúpulos y aceptan que las tarjetas de crédito son más efectivas que las fatigantes espadas. Estos libros son los más exitosos en cuanto a ventas, pero son los más olvidables.
En tercer lugar menciona las novelas policiales históricas. A diferencia de las anteriores, todas estas transcurren en Francia. Aunque el director no lo dice, el mejor escenario para estas historias son las guerras mundiales.
Está claro que la novela policial en Francia no se agota en estas tres vías. Habrá libros que exploren otras posibilidades en el género. Aunque no sé cuánto ayude a este tipo de novela, últimamente el policial científico (seudocientífico, para no ofender a los del oficio), viene ganando terreno. Lamentablemente, muy pegados al modelo norteamericano. Habrá que esperar para ver qué nuevas intrigas aparecen y cómo son tratadas.

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