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Copenhague y el amor

Esta mañana, contra mi costumbre, me desperté temprano. Toda mi familia se despertó temprano. Quizás se debió a la baja temperatura en este extraño verano bordelés. En fin, una vez desayunado tomé un libro de cuentos del escritor danés Peter Høeg. La edición francesa lo titula Contes de la nuit. Que yo sepa, sólo se han traducido al español sus novelas. Todas por Tusquets, siendo la mejor recibida La señorita Smila y su especial percepción de la nieve. En su país lo tienen por un clásico vivo, además de sentirse atraídos por su peculiar forma de vida antes de dedicarse a la escritura. Entre sus oficios tuvo el de actor, bailarín de ballet y marino.
Volviendo a su libro de cuentos, lo que me atrajo éste fue leer en su primera página un aviso del autor: “Estos ocho cuentos tiene en común una fecha y un tema. Todos hablan del amor. Del amor y de sus condiciones la noche del 9 de marzo de 1929”. Como es mi hábito, empecé mi lectura por uno de los últimos cuentos. Escogí el titulado “Historia de un matrimonio”.
La historia transcurre en el centro de Copenhague, cuando el joven escritor Jason Toft se dirige al encuentro de los esposos van Austen, padres de su novia. Este joven desea escribir otro libro, un libro sobre el amor, pero para ello necesita tener en claro la relación que lleva con su novia Helena. Se considera un escritor realista, pero no como los que persiguen un retrato, una fotografía de la realidad, sino motivado por la plástica mirada de la escultura. Y reniega también de las intrigas, pues para él “la realidad consistía en ciclos infinitos, como aquél que acababa de empezar. La vida se daba por un principio dudoso hacia el infinito, y los finales, necesarios para toda intriga, eran una invención.”
Jason Toft sabe que los padres de ella son el modelo en la ciudad de la pareja ideal. Pero lo sabe, como todos los saben en la ciudad, pero no por boca su Helena. Sabe que esta pareja perfecta, que vive en una plaza céntrica, frente al teatro, todos los días corre las cortinas del salón para ser vista por los pasantes y que estos comprueben la felicidad de la pareja al sentarse a la mesa. Luego las cortinas se vuelven a correr para ser reabiertas después de la cena perfecta.
El joven escritor consigue ser invitado a esta cena, la noche marcada del 9 de marzo de 1929, y lo que descubre es una maldición, la cual los condena a, una vez por semana, en una sola noche, padecer todos los sufrimientos de un matrimonio.
Este cuento inicia su narración con una distancia pasmosa, como si el narrador se cuidara, y cuidara al lector, de no comprometerse. Sin embargo, el diálogo durante la cena de los esposos van Austen y Jason Toft va ganando terreno y tensión, y sumerge en una realidad que no debió ser tal para el joven escritor.
No hay vuelta atrás, acabaré de leer este libro.

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