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Amigos y escritores

Hay un libro aparecido en 1998 del que, confieso, no tenía noticias. Y es un libro maravilloso para todos los que seguíamos -y seguimos a pesar de todo, la muerte incluso- a José Donoso. Hablo de un libro que recupera gran parte de su producción periodística. Se llama Artículos de incierta necesidad. No sé si este libro tuvo una difusión más allá de Chile. Y si no la tuvo, nunca es tarde, señores editores.
En su lectura tuve casi el mismo placer que experimenté cuando leí su Historia personal del boom. Libro que recomiendo a todos, en particular a los aspirantes a escritores.
Lo que me sorprende, y me encanta, es encontrar que el tema de la amistad aparece en muchos de sus artículos. Inclusive reitera anécdotas, como la referida a la muerte de Rubén Darío, en la cual cuenta que Valle Inclán deambulaba por las calles, llorando, lamentando la muerte del poeta y repitiendo como una letanía que ya no iba a tener a quién leerle sus manuscritos. También habla de las cotidianas visitas y paseos entre James Joyce e Italo Svevo, en la época en la que el primero era profesor de inglés en Trieste.
Y encontramos más de estas referencias en el artículo que lleva, justamente, el nombre de Las amistades literarias, escrita en 1982. Pero hay dos que me atraen mucho. Una es la referida a la amistad en García Márquez y Mario Vargas Llosa. Si alguien conoció de cerca esta amistad, era José Donoso. Según el chileno, la entrega a la amistad entre ambos era total. Y como prueba menciona la dedicación de MVLL en la escritura de Historia de un deicidio. Sin embargo, aunque Donoso no lo diga entonces, ya era más que pública la ruptura entre estos escritores. Pero lo que sí se aventura a decir es que MVLL cometió un deicidio con el propio GGM al escribir ese estudio y que pudo escribir luego La guerra del fin del mundo, liberado de todo, hasta de la amistad.
El otro caso que me interesó fue el de Herman Melville y Nathaliel Hawthorne. Este último acababa de publicar en 1950 La letra escarlata cuando conoce a Melville y ambos descubren que sólo viven a unos escasos kilómetros de distancia. Al parecer, el joven Melville se hallaba más que estímulado con esta amistad y ello lo llevó a terminar y publicar en 1851 Moby Dick. Durante esta amistad, las visitas de Melville eran cotidianas, pero, según parece, el carácter ermitaño de Hawthorne resistió poco tal entusiasmo. Quizás no fue la decisión determinante, pero Hawthorne decidió mudar de casa, lo más alejado posible de Melville.
Donoso cierra este artículo con la anécdota de que estos dos escritores, ya distanciados, escribieron paralelamente sendas novelas en las que el tema central era amistad frustrada entre dos hombres.
En José Donoso, por supuesto, hay más que simples anécdotas. Y es lo que recomiendo buscar.

Comentarios

LuchinG dijo…
Off Topic: ¿Y qué pasó con Gambito de Peón? Al entrar sale el mensaje "la página no existe".
A mí también me gustaría saberlo. Intenté comunicarme con los de ya.com, pero no responden. No tengo manera de recuperar todo lo trabajado durante casi tres años.

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