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Expresión eslovaca

Una amiga eslovaca, la primera que veía en mi vida, me contó que había huido de su país. Fue más específica aún: me dijo que abandonó a su familia porque su padre quería casarla con un hombre, un anciano adinerado que no dejaba de acosarla. Una historia muy común, pensé (pero no se lo dije). En realidad no le dije nada porque a duras penas lograba entenderla en un francés recién aprendido. Agregó, esta vez bajando la voz, que tuvo que matarlo. No entendí si se refería a su padre o al anciano. No se lo pregunté. Me quedé observándola, a la espera de que una mueca, una sonrisa, cualquier gesto, me revelará que se trataba de una broma. Su rostro permaneció con la misma expresión, entre triste y resignada. Sólo entonces me animé a preguntarle como se decía en su lengua : “¿tu padre te quería? ”
Ella se irguió y dijo algo verdaderamente impronunciable. Me aclaró que así lo solían decir en su país. Luego me enseñó a decir “gracias” en eslovaco. No sé para qué; ya no tengo a quién decírselo.

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