Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de 2010

Flores a la sombra

Entre los libros que quise leer antes de fin de año estaba Flores a la sombra , del mexicano Iván Hernández (1977). Por fortuna el libro llegó en buen momento y me lo leí de un tirón, experimentando todos los sentimientos encontrados que puede y debe producir la lectura de un buen libro. Se trata de un libro de cuentos que Iván Hernández venía fraguando desde hace buen tiempo. Conocía las primeras versiones de varios de ellos, pero definitivamente no es lo mismo que cuando los reencuentras dentro de un conjunto mayor que les dota de mayor sentido, que te permite contrastes, que, por último, te ofrece un mundo propio. Es un libro dividido en dos secciones: Flores y Raíces, con personajes que de pronto tienen ante sí pequeños o grandes proyectos, los sueños que todos tenemos para cambiar de rumbo estas vidas, pero que en los cuentos de este libro estas vidas parecieran condenadas a tener un aura circense, de espectáculo mal calibrado, de contorsionistas que salen al escenario sabiendo qu...

Ribeyro y sus Prosas apátridas

Desde la ventana del piso parisino de Julio Ramón Ribeyro se podía ver la Place Falguière. Desde el balcón, a la vez que fumaba algún cigarrillo, observaba ese lado de Francia, ese lado de la vida. Observa a las personas y en algún momento afirma: “La vida está en los seres, pero los seres no son la vida”. *** Mientras Julio Ramón Ribeyro escribía los textos que luego integrarían el volumen Prosas apátridas, no tenía clara cuenta de qué estaba haciendo; no al menos en lo que a la tradición en español correspondía. Sus referentes eran más bien franceses. En su nota introductoria menciona que tuve en mente El Spleen de Paris de Baudelaire, pero se puede hacer una breve lista citando también los ensayos de Michel de Montaige, Les pensées de Pascal, los textos de Cioran y, en fin, los carnets de cientos de escritores francofonos. Uno podría creer que hallado el antecedente, la tradición asumida, las prosas de JRR tendrían un asidero del cual poder leerse y entenderse sin inconvenient...

Libros como pájaros

Cada vez que me solicitan una lista de los libros que me han marcado siempre doy títulos diferentes. Nunca termino por decidirme. Esto es una suerte o bendición –mi fe es fluctuante-, ya que para mí esto significa dos cosas. Primero, que tengo diversos momentos intensos en mi vida de lector y escritor (esta última más breve que la anterior) que van alternando su jerarquía a medida que mi caprichosa memoria los recupera. Esto multiplica las posibilidades y matices de reconstruirte y descubrirte a través de los libros que has leído. Segundo, que tu capacidad de maravillarte y sentirte afectado ante un libro no disminuye y que te place saber que aún hay novelas, poemas, cuentos por escribirse y que integrarán mis futuras listas de libros predilectos. Visto así, la indecisión es un don. En esta oportunidad, los libros que mencionaré obedecen a periodos de mi vida que particularmente hoy, en una tarde que comienza a enfriar de la ciudad de Burdeos, y lejos de mi ciudad natal, quiero evo...

Portada del catálogo de Carmen Herrera Nolorve

Sobre Memorias de una dama de Santiago Roncagliolo

Me entero a través de Notas Moleskine de Iván Thays, de la salida de un video en el que entrevistan a Santiago Roncagliolo. Si fuera más exacto, tendría que decir que es un intento de entrevista, puesto que la mayoría de las respuestas es «No contesto». Estas negativas a hablar se originan a propósito de su novela Memorias de una dama y de las hasta ahora confusas y misteriosas razones de su retirada de circulación. Partamos de los hechos evidentes. Esta novela fue lanzada con la misma estrategia editorial utilizada por Alfaguara. De pronto, sin razones ni comunicados oficiales, el libro desaparece de librerías y no leemos en los medios, al menos en los medios españoles, más reseñas ni comentarios. Se sabe por medios por medios de prensa de la República Dominicana que el libro definitivamente no circula en ese país y allí mismo empiezan los rumores, por eso es lo que hay actualmente sobre este tema, de que una persona con gran poder, y su familia, se reconocen como personajes de est...

Errante

Hoy comparten mesa en Lima dos escritores y amigos. Uno de ellos es Leonardo Valencia, ecuatoriano, y el otro Carlos Calderón Fajardo, de quien ya he dado cuenta de mi admiración hacia sus libros. A Leonardo lo conocí pocos años después de haber conocido a Carlos, exactamente en 1993. El había llegado a Lima no hacía mucho para trabajar en una agencia de publicidad. No tendría más de 22 o 23 años, y ya poseía una clara vocación a la literatura. Lo primero que leí de él fue una entrevista que le hizo en Lima a Julio Ramón Ribeyro. Y lo leí porque, además del interés por lo que decía Ribeyro, en esa misma revista yo había publicado un artículo, y también Iván Thays. El número de esa revista nos unió. Y no se trataba de alguna revista literaria, sino de una revista de modas, de una efímera revista llamada Trizia. Valencia tenías las cosas muy claras y se preparaba disciplinadamente para cumplir sus objetivos. Recuerdo que se levantaba muy temprano, creo que 5:30 de la mañana, para ponerse...

Présentation de Pièces / Grecia Cáceres

Pièces, « Habitaciones », en espagnol. Lieu habité, lieu où habiter. Chaque “pièce” de ce recueil est comme une chambre, chambre claire ou obscure, chambre claire obscure où l’on voit vivre et frémir des personnages, pièce, lieu de l’intimité, chacun chez soi et en soi, chacun pour soi, enfermé. La chambre est aussi un dispositif littéraire, dans ce livre nous n’avons accès qu’à une série de chambres, à des fragments de vie, des histoires qui n’ont pas de fin, heureuse ni triste, tragique ni comique. Ces chambres, ces dispositifs rappellent le dispositif des peintres flamands, ces lieux en miniature avec perspective, appelé « Camera obscura » et qui leur permettait de parfaire les intérieurs où ils mettaient leurs personnages surpris dans leurs gestes quotidiens, ouvrir une lettre, se regarder dans le miroir, par exemple. Les peintres flamands ont introduit l’intimité dans la peinture, les sujets minuscules, les variations qui, dans la vie de tous les jours, deviennent des événements. ...

Otras maneras

Le costaba trepar por la ventana. Una de sus manos sujetaba el borde y agitaba sus pies de una manera franética. Semejaba a un animalillo desesperado, como si los dedos de sus piececillos tuvieran las garras necesarias para fijarse en el muro. No obstante, lo único que originaba era un alboroto desmedido. Inmenso. Y nosotros lo veíamos hacer desde este lado de la pared. Otros afirmaban que algunas veces hacía lo mismo desde el otro lado. Pero nosotros no tenemos manera de comprobarlo. Digamos que nuestras garras nos mantienen fijos a este suelo.

Un cuento de Marc Pautrel

El cuento breve, la microficción no es un género muy popular en Francia. Por supuesto, esto no significa que no se practique. Prueba de ello es el libro de Régis Jauffret, Microfictions , tuvo un gran impacto. Lo cierto es que, si bien los lectores de habla hispana, como también en la inglesa, aguardan propiamente un cuento, con un conflicto, sea explícito o no, entre los franceses tiene mayor vigenca la idea del récit . Por supuesto, también están los contes o las nouvelles . Sin embargo, esto va más allá de las dimensiones del texto. En el récit atrapa la secuencilidad de los hechos, sin que necesariamente éstos se articulen en un punto -llámase nudo o como quieran- que servirá de fuerza centrífuga y centrípeta al mismo tiempo. Es sumamente complicado en estos días ofrecer una posible definición de un género, pues mientras se construye ésta, bajo cada ladrillo colocamos un cartucho de dinamita. Así, puesto el último ladrillo, contemplamos su inmediata destrucción. Pues bien, en la ...

L'Horizon, nueva novela de Patrick Modiano

Acabo de enterarme de la aparición de una nueva novela de Patrick Modiano. Se llama l’Horizon. Espero comprarlo en estos días. Lo que comparto es el fragmento de una de sus primeras entrevistas sobre este libro. Sólo me quedo con algunas respuestas. Si no tengo tiempo y ganas (seguro que sí), coloco otros fragmentos de la entrevista echa por Par Marianne Payot y Delphine Peras. ¿A semejanza de su héroe, Jean Bosmans, también novelista, diría usted: “Eran siempre las mismas palabras, los mismos libros, las mismas estaciones de metro”? Sí, yo tengo siempre la impresión de escribir el mismo libro. Cada vez que comienzo uno, como con un golpe de amnesia, olvido los anteriores y las mismas escenas vuelven. Es como una resaca, unas olas que no se detienen… Un fotógrafo que hace siempre la misma toma, pero desde ángulos diferentes. Con mis libros, sin darme cuenta, yo podría establecer, tal como los planos de metro en los que se iluminan las líneas, una suerte de red con combinaciones. En qué...

El gato samaritano

A duras penas me alcanzaba el dinero de la pensión que me enviaba mi padre. Los últimos días del mes eran los más penosos. Prefería tomar café, escuchar música y hurgar en el pelambre de mi gato, quien estaba mejor provisto que su amo para sobrellevar la miseria. Hasta que cierto día dejó de llegar el giro mensual. Aquellos contratiempos que mi padre justificó en una carta terminaron por entregarme al hambre. Como soy orgulloso, traté de resistir en casa, acompañado por mi gato, aguardando el envío. Como era de esperarse, el café se terminó pronto y me cortaron la electricidad. Tan sólo el gato saciaba su hambre, ya que en la oscuridad de la noche los ratones eran lo suficientemente atrevidos para deambular por la casa. Lo escuchaba devorarlos con fruición y luego chasqueaba su pequeña lengua como signo de complacencia. Pero una noche, luego de oír a mi gato atrapar a su presa de turno, no escuché más. De pronto lo sentí junto a mí, dejándome algo tibio sobre la mano. No lo pensé y me ...

MAL SUEÑO

Despertó sobresaltado a mitad de la noche, todavía arrastrando en su memoria la imagen monstruosa que había poblado su sueño. Recordaba a un hombre con cabeza de gato (o un gato con cuerpo de hombre) listo a atacarlo. Sacudió la cabeza para espantar esta imagen y enseguida volvió a acomodarse en su canastilla, ronroneando solo para estar seguro de quién era y no hacer caso a los ojos que lo escrutaban a través de la oscuridad.

VERDADERAS AMIGAS

Una pequeña niña se acercó a otra notoriamente más espigada y alta, y le preguntó por qué sus padres y hermanos insistían en decirle que no existía, que se trataba solo de una amiga imaginaria. —No me vengas otra vez con lo de tu familia. Ya te he dicho que ellos solo están en tu mente —precisó la más alta. —Está bien —respondió la pequeña, titubeante, mirándose las manos, como si de ese modo pudiera evitar que se desvanecieran.

rostros

Luego de 25 años juntos, y llegados a los 40, Carmen y yo nos observamos detenidamente y reconocemos en nosotros gestos y expresiones que no teníamos antes, o que estaban ocultos no sé dónde. Gestos y expresiones, además, que pertenecen a nuestros respectivos padres y que siempre nos ha enternecido contemplar. Ahora somos nuestros padres.

Millón de amigos

Si se da una mirada a los medios de comunicación de mucha o relativa resonancia en el medio hispanoamericano, entiéndase revistas, suplementos, blogs que forman parte de esas revistas o diarios, etc., vemos que, en lo que a literatura se refiere, no hay ninguna polémica entre los escritores menores de cincuenta años. Preciso: sí las hay, si se trata de enfrentamientos entre escritores del mismo paîs. Se me viene a la mente la ocurrida en Argentina entre Damian Tabarovsky y Guillermo Martínez –que en realidad involucra a muchos más-, o a la reciente a propósito de una crónica de Patricio Pron. Podría mencionar el caso peruano y su mentada polémica entre “criollos” y “andinos” (no recuerdo quién dijo que detestaba el uso de estas comillas –que se joda-), pero escapa de mi marco generacional, ya que la mayoría de quienes combatían ya lo venían haciendo de toda la vida. En realidad yo me refiero a la ausencia de debates entre escritores de distintas nacionalidades. Ojo que no pido peleas e...