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Entradas

El hermano Rudy

Los que conozcan algunos de mis libros, sobre todo mi novela Que la tierra, sabrán que el tema de los hermanos, las suplantaciones y correspondencias entre ellos, me atrae enormemente. Y me ha interesado también aproximarme a la literatura de autores con pasiones -o fantasmas- semejantes. Puedo decir que, de alguna manera, y al margen de las calidades, me gusta sumarme a tan disfuncional familia literaria. Muchos saben también mi interés por las novelas del francés Patrick Modiano. Las razones de mi fascinación por este autor las he planteado en más de un post, y no pretendo repetirme. Hoy no. Pero si traigo a colación a Modiano es porque acabo de leer algo que me ha maravillado. Está en librerías un estudio, bastante flojo en su conjunto, a decir verdad, sobre la vida de Modiano y sus vínculos directos con sus novelas. No obstante su primer capítulo me atrapó porque habla del hermano de Modiano, Rudy, muerto siendo un niño, y cuya desaparición marcó la obra literaria de éste, al punto...

Ver de nuevo

Este será el primero de una serie de breves textos que vaya agregando a este descuidado blog. No es que los anteriores posts hayan sido extensos; la diferencia la hará el ser escritos y posteados desde un blackberry. Por qué? Hay dos razones: esta temporada la paso en gran medida dentro de tranvías, buses, trenes y, si bien suelo leer dentro de ellos, quiero probar la escritura de estos, su inmediatez, su difusión, su carácter efímero entre mis manos. Por otro lado me interesa ul uso de estos nuevos soportes tecnológicos y sus posibilidades en un lapso de tiempo de veras reducido, que es del que dispongo por ahora. Por supuesto, esto durará lo que dure mi entusiasmo por esta novedad. Eso quiere decir que no hay que esperar demasiado. Soy consciente de la fragilidad de mis entusiasmos. Siempre fue así. Como cuando tenía 12 años y me compré un microscopio. Harto de ver múltiples pruebas de mi saliva, amebas de las aguas servidas y cuanta cosa susceptible de ser puesta entre las delgadas ...

Exposición de Grabados de Carmen Herrera Nolorve

Flores a la sombra

Entre los libros que quise leer antes de fin de año estaba Flores a la sombra , del mexicano Iván Hernández (1977). Por fortuna el libro llegó en buen momento y me lo leí de un tirón, experimentando todos los sentimientos encontrados que puede y debe producir la lectura de un buen libro. Se trata de un libro de cuentos que Iván Hernández venía fraguando desde hace buen tiempo. Conocía las primeras versiones de varios de ellos, pero definitivamente no es lo mismo que cuando los reencuentras dentro de un conjunto mayor que les dota de mayor sentido, que te permite contrastes, que, por último, te ofrece un mundo propio. Es un libro dividido en dos secciones: Flores y Raíces, con personajes que de pronto tienen ante sí pequeños o grandes proyectos, los sueños que todos tenemos para cambiar de rumbo estas vidas, pero que en los cuentos de este libro estas vidas parecieran condenadas a tener un aura circense, de espectáculo mal calibrado, de contorsionistas que salen al escenario sabiendo qu...

Ribeyro y sus Prosas apátridas

Desde la ventana del piso parisino de Julio Ramón Ribeyro se podía ver la Place Falguière. Desde el balcón, a la vez que fumaba algún cigarrillo, observaba ese lado de Francia, ese lado de la vida. Observa a las personas y en algún momento afirma: “La vida está en los seres, pero los seres no son la vida”. *** Mientras Julio Ramón Ribeyro escribía los textos que luego integrarían el volumen Prosas apátridas, no tenía clara cuenta de qué estaba haciendo; no al menos en lo que a la tradición en español correspondía. Sus referentes eran más bien franceses. En su nota introductoria menciona que tuve en mente El Spleen de Paris de Baudelaire, pero se puede hacer una breve lista citando también los ensayos de Michel de Montaige, Les pensées de Pascal, los textos de Cioran y, en fin, los carnets de cientos de escritores francofonos. Uno podría creer que hallado el antecedente, la tradición asumida, las prosas de JRR tendrían un asidero del cual poder leerse y entenderse sin inconvenient...

Libros como pájaros

Cada vez que me solicitan una lista de los libros que me han marcado siempre doy títulos diferentes. Nunca termino por decidirme. Esto es una suerte o bendición –mi fe es fluctuante-, ya que para mí esto significa dos cosas. Primero, que tengo diversos momentos intensos en mi vida de lector y escritor (esta última más breve que la anterior) que van alternando su jerarquía a medida que mi caprichosa memoria los recupera. Esto multiplica las posibilidades y matices de reconstruirte y descubrirte a través de los libros que has leído. Segundo, que tu capacidad de maravillarte y sentirte afectado ante un libro no disminuye y que te place saber que aún hay novelas, poemas, cuentos por escribirse y que integrarán mis futuras listas de libros predilectos. Visto así, la indecisión es un don. En esta oportunidad, los libros que mencionaré obedecen a periodos de mi vida que particularmente hoy, en una tarde que comienza a enfriar de la ciudad de Burdeos, y lejos de mi ciudad natal, quiero evo...

Portada del catálogo de Carmen Herrera Nolorve