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Cuentos de Poe

El infatigable Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma, acaba de publicar los Cuentos completos de Edgar A. Poe. La edición fue encargada a Jorge Volpi y Fernando Iwasaki. Ellos tuvieron la idea, muy buena por cierto, de invitar a escritores para que presenten, anuncien, estimulen, la lectura de cada cuento. A mí me tocó presentar El timo (Considerado como una de las ciencias exactas). No se trata de un análisis del cuento, ya que esto es tarea de los editores. Es otra cosa. O podría decir que es y no es; como el propio texto que me tocó presentar. Aquí va lo que escribí.


"El día que este cuento fue publicado por primera vez, el 14 de octubre de 1843, en el Saturday Courier de Filadelfia, E. A. Poe había tomado un desayuno ligero en compañía de su suegra María Clemm. Su jovencísima y ya tuberculosa esposa, Virginia, retardaba sus movimientos a causa de la fatiga y prefería reposar un poco más dentro de su recámara. Edgar, a pesar del aspecto agrio y masculino de su suegra, trató de sonreírle. Al fin había algo de dinero en casa. Los cien dólares de premio que había ganado por el cuento El escarabajo de oro trataban de borrar las anteriores decepciones de ese año. Atrás dejaba el frustrado proyecto de crear su propia revista, The Stylus, y el calamitoso intento de obtener los favores del hijo presidente Tyler para conseguir un
puesto de inspector de Aduanas y así asegurar su vida económicamente. En ambos propósitos su dipsomanía había colaborado para echar a perder todo. Pero ahora se daba un breve cambio en su vida. Un poco de dinero ingresaba por las reediciones del cuento premiado, iniciaría ciclos de lecturas y conferencias y su notoriedad se tornaba evidente. Tenía 34 años y creía, como lo creyó tantas otras veces, que al fin los problemas financieros se resolverían. Quizás por esta razón se animó a entregar este cuento a la revista. Según sus estudiosos y biógrafos El timo (Considerado como una de las ciencias exactas) fue escrito en los primeros años de la década del 30, mientras vivía en Baltimore. ¿Por qué esta entrega tardía? A lo mejor porque era el mejor momento para la sátira de aquel hombre cuya naturaleza es el timo, el engaño por unas monedas o escasos billetes. Cuando lo escribió, el acaudalado padre adoptivo de E.A. Poe se había opuesto a continuar pagando sus deudas de juego, las cuales llegaron a ascender a dos mil dólares. Era natural entonces que Edgar tuviera presente el tema del dinero y elucubrara todas las posibilidades de obtenerlo; concebir artificios, ilusiones breves en el resto de las personas y despojarlas de parte de sus riquezas. Este cuento, publicado casi diez años después de su escritura, además de leerse como una sátira, podría ser también una suerte de arte poética, de las que empezaría a ofrecer ese año en sus conferencias. Me refiero a ver el cuento como un timo, un engaño para el cual se requiere de muchas habilidades, técnicas, perseverancia, ingenio; en fin, talento. Y es probable que algunos lectores no consideren este texto como un cuento, no según el modelo desarrollado por otros escritos por este autor, los fantásticos o policiales; sin embargo es un timo que le valió un buen desayuno a E.A. Poe. "

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