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Erase una voz

Ayer por la tarde, finalizando un día aparentemente soleado, vi en el muro de facebook de mi hija un video de un par de minutos que se refería a la voz que oímos todos los días en Burdeos cada vez que estamos dentro de un bus o el tranvía. Esa voz que nos anuncia con un tono melífluo que nos estamos acercando a determinada parada, que nos invita cordialmente a descender cuando llegamos al término y se despide "à bientôt sur les lignes".
En el
video que vi, le preguntaban al público cómo se imaginaban a la mujer de esta voz. Las descripciones fueron diversas; muy pocos coincidían. Lo curioso es que el momento de la encuesta, dentro de un tranvía, la dueña de la voz estaba en el mismo vagón, justo enfrente del encuestado. Nadie acertó en su descripción, por supuesto. Luego le preguntaron a ella qué opinaba de estas descripciones. Ella respondió que no se sorprendía, pues ella misma no se reconocía al escucharse. Dijo que en todo momento trató der ser lo más natural posible, ser ella, pero que algo que no lograba entender del todo la mostraba como una extraña. Bueno, una extraña con cierto aire familiar. Una prima, una tía lejana quizás. Confesó también que le encantaba oírse mientras viajaba en el transporte público. Que era una manera de viajar algo más acompañada; con tu propia voz, que puede sonar ajena, pero que se despide de ti cuando llegas donde tienes que llegar.

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