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La decencia del discreto

¿Quién determina el tiempo prudencial para la publicación entre un libro y otro de cualquier escritor? Dicen que debe haber un promedio de cuatro años. Dicen que publicar un libro tras otro, anualmente, no es bueno. El argumento que esgrimen es que con el tiempo el libro madura. Todo es posible, pero creo que no hay reglas para tales maduraciones. Ejemplos hay a miles de escritores que escribieron y publicaron lo mejor de su obra en un periodo corto de tiempo. Los hay también que esperaron toda la vida para terminar un único y magnífico libro. Lo que está claro es que el cajón del escritorio no le dará mayor calidad, así se trate de un escritorio en roble.
Otro asunto es que se hable del ritmo de publicaciones con criterios comerciales, en tanto objeto de venta y consumo. Es evidente que quien tiene la decisión es el editor. Si el escritor de su casa editora es bueno y vende, es lógico que lo presionará para que termine sus libros. No le conviene que sus escritores se tomen diez años, por poner un ejemplo. En esta época el producto tiene que estar en las narices del consumidor, sino, no existe. Repito que éste es un criterio comercial que involucra a escritores "comerciales" -que los hay- y los que no lo son. No confundamos las cosas, que ya un joven escritor despistado me tomó como contraejemplo, como si yo declarara que hay que publicar seguido y a cómo dé lugar. No se puede ser ingenuo ante la evidencia de las nuevas reglas del mercado editorial, pero tampoco se puede entregar a este juego sin dar batalla y tratar de replantear las reglas. Finalmente, cada uno será responsable de lo que escriba y cuando y cómo lo difunda.

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