Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2013

Los detectives ribeyrianos

Esta mañana salí muy temprano hacia el Instituto de Estudios Hispánicos, en París, y que se encuentra a pocos metros del Jardín de Luxemburgo. El cielo estaba algo nublado y una lluvia ligera caía sobre la ciudad. En una sala de este instituto se inició hace unas horas una Jornada de estudios sobre la obra de Julio Ramón Ribeyro. Como es lógico, eran más los especialistas que el público neófito. Lo que me agradan de estos eventos es que puedo reencontrarme con amigos. Algunos de ellos viven en París hace mucho, pero otros vienen desde Lima, como Jorge Coaguila y Daniel Titinger, que al parecer se han convertido en detectives salvajes. Ellos están realizando un periplo europeo en busca de información sobre Ribeyro. Coaguila escribirá -o escribe- la biografía y Titinger un perfil. Qué diferencia una de otra, sólo ellos lo saben. Lo divertido de todo esto es que ambos no sólo comparten datos mutuamente, entre ellos y con el público, sino que están a la caza de todo aquel que les pueda d...

Campo de saltamontes 2

Esta vez les tocó a mis amigos del campo pasar unos días con nosotros en Burdeos. Un fin de semana divertido. Sus niños, de 7 y 3 años, trajeron sus osos de peluche y otros juguetes. Sobre todo la menor, llamada Manuela, nos tuvo a todos atentos a sus gracias y ocurrencias, y también nos mantuvo en silencio mientras ella hacía la siesta. Al día siguiente de que partieran, descubrimos que nos habían dejado en casa un visitante. Se trataba de un saltamontes. Vivo en el tercer piso de un edificio en piedra del siglo XVIII, común en esta ciudad, y lo menos probable que pueda albergar esta construcción son los saltamontes. Obviamente, el bicho saltaba por la sala en busca de tierra y hierbas donde mimetizarse y librarse de riesgos. Nos dijimos que a lo mejor vino en uno de los juguetes de Manuela que, según me enteré después, se divertía cazándolos. Quise pensar que se trataba del mismo saltamontes que había observado en el campo semanas antes, cuando fuimos nosotros los vis...