Desde el año pasado, la presencia de Patrick Modiano en lengua española ha cobrado, recobrado es la palabra, las grandes dimensiones que merecía. Llegué a sus libros por azar, en francés, hurgando estantes en una bouquinerie que está a dos calles de mi casa. El primer libro que leí fue Boulevards de la ceinture, y a éste inmediatamente siguieron La Place de L’Etoile , La ronde de la nuit , Villa Triste , Dora Bruder , Livret de famille , y otras más. Cada vez que preguntaba por él, nadie parecía sorprenderse. Sí, un buen escritor, ¿y?, es lo que me decían. Era evidente que no compartían mi entusiasmo. Algunos pocos, con la intención de parecer amables conmigo, me contaban que Modiano rara vez es entrevistado en televisión porque no hay modo que cierre una idea. Su elocuencia en público es imposible para sus entrevistadores. Todo esto muy lejos de su prosa clara, perfectamente construida y por demás atrayente. De sus novelas la crítica siempre ha destacado el tema del mundo judío de la ...